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El “sol artificial” de China ya es una realidad

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De una estatura de once metros de altura y ocho de diámetro, este reactor nuclear permitiría al gigante asiático producir una energía limpia casi ilimitada.

China es una de las mayores potencias del mundo. En lo alto de la carrera armamentística, junto a Estados Unidos y Rusia, el Ejecutivo de Xi Jinping ha destinado una gran cantidad de dinero para mejorar su inventario bélico, tal como misiles hipersónicos, satélites o una gran cantidad de avances para “dominar el mundo en 2022″, como determinan en el gigante asiático.

En los últimos días, China ha hecho realidad otra de sus “exageraciones”, logrando hacer funcionar su “sol artificial”.

El 30 de diciembre, este reactor nuclear sujeto al suelo logró un nuevo récord mundial de longitud de pulso para plasma de alta temperatura en una instalación de esta clase. Ubicado en el Instituto de Física del Plasma de la Academia China de Ciencias (ASIPP), no se trata de una bola de fuego cualquiera. De una estatura de once metros de altura y ocho de diámetro, y con un peso de más de 400 toneladas, China busca así recrear la fusión nuclear que se produce en las estrellas y convertir su “sol artificial” en una fuente inagotable de energía limpia.

Llamado EAST (Experimental Advanced Superconducting Tokamak), este sol artificial, esto se refiere a un reactor de fusión sujeto al suelo ha multiplicado por cinco la temperatura del Sol durante más de 17 minutos (un total de 1.056 segundos) y llegando a alcanzar los 70 millones de grados. El objetivo principal de este proyecto es producir una energía limpia casi ilimitada, según la agencia de noticias Xinhua.

Una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares y que se seguirá experimentando hasta junio. Pese a que es una energía mucho más peligrosa que una fuente renovable, para muchos es la mejor energía que se puede utilizar hoy en día. China afirma que tiene un riesgo mucho menor de desastre ambiental, aunque de fallar el sistema, las consecuencias podrían ser catastróficas. “Logramos una temperatura del plasma de 120 millones de grados Celsius durante 101 segundos en un experimento en la primera mitad de 2021. Esta vez, la operación del plasma en estado estable se mantuvo durante 1.056 segundos a una temperatura cercana a los 70 millones de grados Celsius, lo que deja una sólida base científica y experimental para el funcionamiento de un reactor de fusión”, dijo Gong Xianzu, científico de ASIPP, citado por Xinhua.